España es uno de los países de la comunidad europea con mayor radiación solar, razón por la cual desde el año 2005 se han instalados miles de sistemas solares térmicos, los que fueron fuertemente impulsados por la obligatoriedad de incorporar energía solar térmica en edificación nueva gracias a la modificación del Código Técnico de Edificación en el año 2004.

Se llegaron a instalar mas de dos millones de metros cuadrados de colectores solares entre el año 2005 y 2010, los que al 2018 tienen en promedio diez años de uso, y muchos de ellos están faltos de mantención adecuada. Hay que considerar que la vida útil de estos sistemas es de 25 a 30 años.

Sin embargo, en la actualidad hay estudios hechos por Universidades Españolas que indican que cerca del 80% de la energía posible generar por estos sistemas es desaprovecha por una incorrecta operación. Lamentablemente para los usuarios en edificios habitacionales es difícil detectar una falla en los sistemas ya que siempre hay un sistema de apoyo (sistema auxiliar o de respaldo (el cual suple las bajas de producción de los SST, pensado así para cubrir la generación de calor durante los días nublados, pero por lo mismo el usuario nunca detecta la ausencia de funcionamiento del sistema. Solo a largo plazo se puede ver un aumento en el consumo de gas o electricidad, la cual se estaría ahorrando de funcionar el SST adecuadamente.